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Partes del reloj. La caja, la esfera y el brazalete

LA CAJA

Caja de relojLas cajas de los relojes se distinguen por el material, tamaño y forma.

Los materiales más comunes, de menor a mayor dureza, son: Plástico, latón, aluminio, metales preciosos (oro, plata, platino, paladio, rodio), titanio, y material cerámico.

Los fabricantes de relojes hacen uso de muchos materiales en la producción de cajas de reloj. Para realizar las cajas de los relojes de bolsillo y posteriormente los de pulsera, los relojeros han disfrutado con el paso del tiempo de las posibilidades de la técnica que la fundición de metales ponía a su disposición. Así, se han utilizado el hierro, acero, aleaciones metálicas, latón, alpaca, plata, oro de distintos colores, platino y, más recientemente, metales de características especiales, así como materiales sintéticos. Pero también ha habido cajas de marfil, de maderas preciosas, de piedras duras, de porcelana Rosenthal y de esmalte. Dependiendo del material y el proceso de fabricación la caja encarecerá su precios, ya que es mucho mas fácil manufacturar materiales como el latón que el acero inoxidable o el titanio con los procesos de por sí complejos. 

La caja, junto con el vidrio, el engaste y la correa, tiene dos funciones: proteger el movimiento contra las impurezas, agua y golpes, y aspecto externo que da su propia personalidad al reloj.

La caja es la base para una buena hermeticidad, porque en su diseño es importante hacer los nichos para las juntas de estanqueidad, tanto para el cristal como para impedir la penetración de agua en la caja trasera. Esta caja suele ser colocada a presión, roscada o atornillada, que mientras más plana esté, la hermeticidad será mejor. Dos juntas poco solucionarán los problemas de estanqueidad si la caja trasera y la media no son planas en su contacto.

El diseño y su terminación de la caja también es importante, porque es la que da un atractivo estético para atraer al cliente. Hay clásicas que nunca pasan de moda o de diseños muy actuales que también son muy interesantes para el hombre moderno.

MATERIALES PRINCIPALES DE LAS CAJAS DE RELOJES

Acero inoxidable

El acero inoxidable sólo o combinado con un metal amarillo es el material más popular para las cajas de reloj de calidad. Hierro combinado con una pequeña cantidad de carbono. Densidad, 7.8. Su punto de fusión varía, según la proporción de carbono, entre 1460º y 1550ºC. Coeficiente de dilatación, 11.10-6. Módulo de elasticidad (módulo de Young), 20.000 a 22.000 Kg./mm2. El acero inoxidable es un material que no se deteriora si se golpea o se raya. Es una aleación (hierro y carbono) que se puede pulir y que no se oxida. El acero es un metal completamente antialérgico, por lo que es muy indicado para personas que tengan algún tipo de alergia.

Desde el año 2008, todos los aceros inoxidables utilizados en joyería y relojería deben cumplir una norma de seguridad para evitar problemas de salud, recogida en la REACH Regulation. Esta norma especifica que la liberación de níquel (el metal, como cualquier otro, va liberando elementos en su uso diario por diversas circunstancias, por ejemplo, por abrasión y por efecto ambiental) de este metal en contacto con la piel ha de ser igual o inferior a 0,5 microgramos por centímetro cuadrado a la semana. El motivo es que el níquel es un compuesto muy dañino para la salud, y podemos absorberlo por la piel, de ahí que todos los relojes construidos en acero inoxidable han de cumplir esta norma y disponer cada uno de ellos de un certificado que lo confirme.

Dorado o chapado

Caja de reloj chapada en oro

 

 

Existen diferentes formas de chapar un reloj dorado en oro:

 

 

 

Electrodeposición o galvanoplastia: dorado convencional o chapado

Es un proceso bien conocido, usado durante décadas donde los objetos a chapar se sumergen en un baño de oro conectados a unos electrodos conectados a la corriente eléctrica.

Se sumerge la pieza a dorar en un líquido conductor llamado electrolito (sustancia que tiene la capacidad de disociarse en átomos cargados electrónicamente llamados iones lo que permite la transmisión de la electricidad) con el metal del que se quiere recubir. Dentro de la “cuba” con el electrolito y las piezas a galvanizar, se aplica la corriente eléctrica a través de unos electrodos, lo que convierte los átomos del metal en iones. El electrolito permite el trasporte de estós iones a la pieza “pegándose” a este que está cargado de forma opuesta.

 

Galvanoplastia

El dorado I.P. (Ion Plating) y el P.V.D. (Physical Vapor Deposition) 

Son variantes de las procesos de deposiciones al vacío para alojar átomos de metal en una superficie sólida. Ambos procesos se realizan a baja presión atmosféricas (al vacío).

El proceso común sería el siguiente: la superficie a dorar se introduce en un recipiente donde se realiza el vacío y los metales a que se utilizan para recubrir se añaden en forma de sales y se subliman (se convierten en vapor) utilizando un gas inerte (normalmente Argón) elevando la temperatura paulatinamente. Se aplica un campo electromagnético y los átomos se convierte en iones que son atraídos a la superficie por la diferencia de carga.

Dorado por la técnica PVD

Dorado por la técnica PVD

Dependiendo del tiempo, esta nueva capa puede ser de diferente espesor, pero en menor medida que el chapado común galvanizado (hasta 3 micras). Además, una de las sales bases es el nitruro de titanio, muy estable químicamente y con mejores propiedades que el acero que se quiere recubrir, por lo que la nueva capa puede es más resistente y ser tratada para darle diferente aspectos.

Además de estás ventajas descritas antes, puede ser utilizado en materiales orgánicos (no metálicos) como plásticos y es un proceso más ecológico que el dorado convencional.

La gran desventaja para nosotros es que en algunos casos no se utiliza oro para conseguir el dorado, ya que con la combinación de cierta sales de metales se puede obtener colores similares.En todo caso deben seguirse las las especificaciones del fabricante.

Bicolor. Combinación de blanco, ya sea acero o metal rodeado con chapado en oro. Este tipo de acabados mezclan lo mejor del acero o blanco junto con el chapado.

Oro

El oro es el metal precioso más usado para la fabricación de relojes de pulsera. Además de su valor, tiene la ventaja de conservar el color y de no oxidarse. El oro es un metal blando, y debe ser aleado con otros materiales. La cantidad de oro se cita en quilates, 24 quilates equivalen a un 100% de oro. El color del oro depende de los metales con los que se alea (plata, níquel, cobre, paladio) siendo éste blanco, amarillo o rosa.

Platino

El platino se usa en los relojes como metal precioso bastante duro y ligero.

Cromado

Consiste en recubrir con una capa de cromo por procedimiento electrolítico. La técnica del cromado ha sido objeto de numerosas patentes. El cromado electrolítico precisa fuertes intensidades de corriente eléctrica, 10 a 15 amperios por decímetro cuadrado de superficie de las piezas tratadas. Las piezas cromadas resisten al desgaste y a la oxidación.

Titanio

El titanio es muy apreciado por su inmejorable relación dureza/peso. Aunque su precio es diez veces más caro que el acero inoxidable, ofrece indudables ventajas. Es antimagnético, no causa alergias, inoxidable, ligero (pes un 40% menos que el acero), químicamente neutral y no tóxico. Las ventajas de ligereza, fuerza y resistencia a la corrosión del titanio lo hace ideal como material para su uso en aplicaciones tecnológicas avanzadas. El titanio tiene un color gris perla y textura que cambia con la luz.

Supertitanium. Titanium (Ti) + Ion Plating (IP)

La superficie tratada de los relojes de titanio de la colección Super Titanium está clasificada como 1.200 en la escala Vickers, debido a la aplicación de la tecnología Ion Plating de Citizen. Gracias a la combinación formada por  las características naturales del titanio y del acabado de la superficie a través de la tecnología Ion Plating, Citizen es capaz de realizar relojes ligeros, robustos y con gran resistencia al desgaste de la superficie debido al uso de los mismos.

El proceso Ion Plating de Citizen. En la tecnología Ion Plating de Citizen, una mezcla de materiales es ionizado por calentamiento a 2000 ° C en condiciones de vacío en el interior de un Autoclave (aparato que sirve para esterilizar objetos y sustancias situados en su interior, por medio de vapor y altas temperaturas) a través de un haz de electrones. El plasma del material ionizado se vincula a la superficie de titanio del reloj para ser sometido a presión atmosférica hasta formar una capa muy coherente con la estructura subyacente.

Proceso ion plating de los relojes Citizen Super Titanium

Proceso ion plating de los relojes Citizen Super Titanium

Características del Ion Plating

Características del proceso ion-plating de los relojes supertitanio de Citizen

Ultra resistencia / Dureza de la superficie: 5 veces mayor que el acero inoxidable / Resistente a los arañazos / A través del uso de la tecnología Ion Plating de Citizen los relojes de la colección Super Titanium tienen como característica común  una dureza Vickers igual a 1.200 *.

* Los métodos de medición de dureza consisten en producir una huella en el material que se ensaya aplicando sobre él un penetrador con una presión determinada, y hallando un índice de dureza en función de la presión ejercida y la profundidad o diámetro de la huella. En el caso de Vickers, se emplea como cuerpo de penetración una pirámide cuadrangular de diamante.

Comparación de la dureza superficial

Acero inoxidable: Hv 150-220
Titanio normal: Hv 170-200
Super Titanium: Hv 1.000-1.200

Reloj Citizen Supertitanio Radiocontrolado

Reloj Citizen Supertitanio Radiocontrolado

Cerámica

Es más liviana y más sólida que el acero, totalmente resistente a los arañazos y con una superficie similar a un espejo, sumamente agradable al tacto. Esta combinación única de características hace de la cerámica un material ideal para la relojería.

La cerámica de alta tecnología que se emplea en relojería utiliza materiales mucho más puros que otros tipos de cerámica y los procesos son más complejos. Comparada con la porcelana, que no es más que arcilla refractaria, no se rompe tan fácilmente. Los materiales de base son polvos policristalinos, principalmente minerales como silicatos, óxido de aluminio o carburo de silicio. Estos se mezclan con varios materiales auxiliares para crear una masa homogénea, se les da forma, y finalmente son sintetizados a altas temperaturas en un horno. Durante el proceso de sintetización, los materiales auxiliares se volatilizan, dejando cuerpos cerámicos sumamente estables compuestos por innumerables granos microscópicos.

Reloj cerámica Duward

Reloj cerámica Duward

Metales duros

En los últimos años los fabricantes de relojes han adoptado nuevos materiales como el tungsteno o el polvo de carburo de titanio. El cobalto se agrega a este polvo y se comprime a altas temperaturas. El material resultante se mecaniza y finalmente se pule con herramientas de diamante, obteniéndose un metal extremadamente duro y resistente a golpes y arañazos.

La más común de las formas para las cajas es la redonda, cuadrada, rectangular y “tonneau”. Los tamaños de las cajas varían de caballero (ø>35 mm) a señorita (ø<30 mm).

Los metales poco resistentes como el latón a menudo son recubiertos con otros más resistentes como oro o titanio para hacerlos más valiosos o duraderos. Los procedimientos para el recubrimiento de de las cajas se basan en dos técnicas: Deposición a alta temperatura y presión (PVD) o deposición electroquímica/galvánica. El grosor de algunos recubrimientos se mide en micras (= µm = 1/1000 mm). El recubrimiento galvánico está entre 5 y 60 micras.

La elección de los materiales que componen la caja del reloj no podría estar completa si no se hablase también de las piedras preciosas.

Tapas del reloj

Las tapas de cierre de las cajas se clasifican en de cierre a presión y atornilladas. Las de cierre a presión son más baratas pero tiene una resistencia al agua de máximo 50 metros. Las de cierre atornillados protegen más efizcamente contra el agua pudiéndose alcanzar profundidades de miles de metros. Un cierre atornillado se distingue porque la tapa de cierre dispone de muescas circunferenciales para acoplar herramientas especiales para su apertura y cierre.

Partes de la caja del reloj

Partes de la caja del reloj

Partes de la caja del reloj

La caja

Perfil del reloj, también llamado protector o soporte. Consta de la carrura, también llamada canto, que es la parte media de la caja donde se aloja la máquina del reloj. A los extremos de la misma van las asas, tratándose de reloj de pulsera; mientras que los de bolsillo tienen una saliente o espigón, denominado colgante o pendiente, en el que va la corona, cuando el reloj dispone de ella, y la anilla, a la que se sujeta la cadena del reloj. Por encima de la carrura va el bisel y por debajo la tapa, constituyendo el conjunto la “caja del reloj”. 

Cuando la máquina es demasiado pequeña por relación a la carrura se interpone entre una y otra un aditamento de metal o de plástico llamado bata. En los movimientos de cuarzo resulta casi siempre obligado usar la bata.

El Cristal

En los siglos pasados el cristal del reloj era frágil, y se rompía con facilidad. En algunos relojes de bolsillo de gran lujo se empleaba cristal de roca, un cristal natural particularmente nítido y brillante, aunque muy delicado. El empleo del reloj de pulsera convierte la fragilidad del cristal en un verdadero problema, y en casos especiales, como los relojes deportivos o militares, se recurrió a soluciones como una rejilla protectora. En la actualidad se recurre al plástico, al vidrio mineral, más duro y blanco y finalmente al cristal de zafiro para los relojes de lujo.

Normalmente va unido a un bisel que hace de unión del cristal con la carrura. Existen diferentes tipos de cristales de relojes:

  • Cristal plastico o plex. Tiene la ventaja de ser barato, ligero y duradero. Estas características lo hacen ideal para los deportes y los relojes para los niños. Su nombre técnico corresponde, en realidad , al polimetilmetacrilato (“Plexiglas” es sólo uno de sus nombres comerciales), y no es más que un plástico transparente. a veces se le denomina “cristal de resina”, “cristal de policarbonato” o “cristal acrílico”. Es un plástico barato, fácil de moldear y, además, que se puede pulir con bastante facilidad. Por contra, su parte negativa es que se raya muy fácilmente, sin embargo actualmente se pueden encontrar cristales de resina con una resistencia a los arañazos enorme, que, sin llegar a ser como los cristales minerales, sí aguantan con bastante mayor éxito un mal uso. Esto se consigue aplicándoles un tramiento endurecedor (mediante baño por inmersión o centrifugado) sobre su superficie. Además, los cristales de plástico aguantan mucho mejor las caídas, de hecho, las soportan mejor que muchos cristales minerales. De similares características son los cristales orgánicos cuyo nombre en realidad procede del mundo de la óptica. De hecho el orgánico es un cristal de plástico, formado por moléculas de carbono (polímeros).
  • Cristal mineral. El cristal mineral se obtiene de la sílice, fundiéndola y, mediante un proceso controlado de enfriado, se consigue un mineral (de ahí el nombre) con propiedades de dureza y transparencia determinadas. Dependiendo de los elementos que se le añadan en el proceso, podemos lograr que el cristal obtenido sea mejor en cuanto a refracción de la luz, o que sea más resistente, que tenga diferente color (aplicándole tintes), etc. También se le pueden aplicar recubrimientos espejados, o que bloqueen determinado tipo de luz. Dependiendo del tipo de proceso, un cristal mineral puede aguantar impactos bastante fuertes. Si bien es más resistente a los arañazos, es menos flexible de plástico y pueden romperse o hacerse añicos. Aunque es raro, esto puede suceder en el calor extremo o frío.

Los cristales minerales se endurecen creando zonas de sobretensión, que mejoran su resistencia a los impactos. Esto se hace sometiendo el cristal a una fuente de calor, y a continuación enfriándolo repentinamente, consiguiendo con ello una descompensación de temperatura entre el interior y el exterior. También se puede endurecer por procedimientos químicos, recubriendo el cristal con una capa iónica superficial, que le otorga cierta flexibilidad.

  • Cristal de Zafiro. Son los más resistentes a ser rayados. De hecho, su dureza es tal que es casi como la de un diamante. En la escala de Mohs (que mide la dureza) el cristal de zafiro es uno de los que más dureza tiene (9 en dicha escala, siendo el máximo 10, que es el diamante). Sin embargo, hay que tener en cuenta que cuando más dureza tenga un cristal, más frágil será. El cristal de zafiro no tiene entre sus virtudes soportar los golpes; si lo arrojases desde 50 cmts. tienes muchas probabilidades de que se te parta. Su principal virtud es que no se raya (en teoría, sólo podría rayarlo un diamante, que es de una dureza mayor). Pero hay que señalar que los cristales de zafiro suelen tener tratamientos antireflejos. Suelen poseer o bien una capa (en la parte interna) o bien dos (una en la parte interna, y otra en la externa). Y esa capa sí puede rayarse. Por ello, y aunque reflejen más la luz y molesten, es recomendable que, si adquirimos un reloj con cristal de zafiro, únicamente tenga una capa antireflectante. De lo contrario tiene muchas posibilidades de, con el paso de los años, rayarse la capa externa.

Los cristales de zafiro son en realidad cristales de zafiro sintético. El cristal de zafiro sintético fue inventado en el siglo XIX. Se usó por primera vez para cristal de relojes en los 1960s.

Los cristales de zafiro se fabrican partiendo de alumbre amoniacal puro, fundiéndola, con lo que se descompone y se convierte en óxido de aluminio o alumina. Mediante aparatos vibratorios se obtienen partículas muy finas (de menos de una micra de diámetro) y se calientan hasta los 2.050 grados centígrados, lo cual hace que se convierta en piedra al combinarlas con el oxígeno e hidrógeno. Las piedras obtenidas se clasifican y se someten de nuevo a un proceso de calentamiento a 1.800 grados C. para estabilizar estas piedras (corindón). Mediante procedimientos físicos se le da forma y se pule con productos químicos en ambas caras. La capa antirreflectante se consigue aplicándole un revestimiento a 280 grados. Hay fabricantes que usan este paso para aplicar la capa en las dos caras.

Todo este proceso es complejo y laborioso, y de ahí el alto coste de los cristales de zafiro.

Algunos cristales son fabricados en una combinación de vidrio y zafiro. Por ejemplo, Seiko hace algunos relojes con cristales hechos de vidrio mineral cubierto con una capa de zafiro sintético. Seiko llama este compuesto el material “Sapphlex”.

El zafiro es usado por todas las marcas de relojes de prestigio para al menos uno de sus modelos. Es difícil distinguir a simple vista un cristal mineral de un cristal de zafiro. El precio del reloj y la garantía del fabricante son las mejores referencias. La mejor manera de saberlo, aunque la menos práctica, es intentar rayar con un punzón u objeto metálico el cristal, el zafiro no sufrirá el más leve daño. Quizás no sea el mejor metodo pero es el más fiable.

Bisel. Hay relojes que tienen un bisel que puede ser giratorio o fijo. En esos casos el bisel se ajusta con la pletina de bisel.

Fondo o tapa. La forma de la caja condiciona la del fondo, por tanto hay tapas ovales, redondas, asimétricas, rectangulares y acuadradas. Las hay que van a presión, roscadas y atornilladas, dependiendo de la sumergibilidad del reloj.

Corona. Generalmente, la corona es estriada para que pueda cogerse más fácilmente. En los relojes de pulsera está colocada a las tres, pero existen otras posiciones. Sirven para tensar el muelle de remontaje, poner el reloj en hora, etc. Tiene varias posiciones para sus distintas funciones.

La Esfera

Básicamente los relojes analógicos se distinguen por el dial o esfera y las manecillas.

La cara del reloj que contiene los números, los índices o el diseño de la superficie se denomina esfera.

Esferas de reloj

Manecillas o agujas

Los relojes suelen llevar tres agujas, para indicar las horas, minutos y segundos. Los primeros relojes portátiles no tenían más que una aguja, para las horas. Se atribuye al relojero inglés Daniel Quare la introducción de la aguja minutera, hacia el 1691, pero su empleo no se generalizó hasta principios del siglo XVIII. Las primeras agujas eran bastas y robustas, ya que la esfera no iba todavía protegida por un cristal. Hacia fines del siglo XVIII se hicieron más finas y elegantes; eran trabajadas a mano, lima y buril, practicándose los orificios con ballesta. Es alrededor del 1764 cuando se empieza a recortarlas de una tira metálica con un punzón troquelado, a martillo. Las agujas modernas se fabrican mecánicamente en una gran variedad de formas, calidades y colores. Las agujas se llaman esqueléticas o de esqueleto cuando son caladas; cuando en dicho calado se colocan pastas luminosas, fosforescentes, se las denominan también agujas radio.

Agujas de reloj

Existen relojes cuyas manecillas y/o dial brillan en la oscuridad para apreciar la hora en lugares con poca luminosidad. Esto se consigue mediante pintura luminiscente compuesta básicamente por Tritio. El uso de este isótopo radiactivo del hidrógeno se indica en el reloj mediante la indicacion T o T25 en la posición de las 6. Las funciones adicionales en los relojes se denominan complicaciones. Una complicación conocida es la del cronógrafo. Las manecillas o agujas del reloj pueden tener diferentes formas como la barra, bastón, Dauphine, Breguet, lanza y esqueleto.

Tipos de manecillas de reloj

Tipos de manecillas de reloj

El brazalete

Correas y armys de reloj

Armys. Se llama armys, al brazalete o cadena que sirve para sujetar y abrochar el reloj a la muñeca. Pueden ser de acero, metal chapado, titanio, cerámica etc, como las cajas.

Correa. Es el brazalete que sirve para sujetar y abrochar el reloj en la muñeca. Está formada por una tira flexible que puede ser de material, cuero, caucho o neopreno, silicona y textil, pero nunca metálica. 

 

 

Joyería Plaor

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